Un banco panameño necesitaba dejar atrás un centro de datos local que le costaba caro y le fallaba con demasiada frecuencia. IVCISA, partner Advanced de AWS, asumió el proyecto con un alcance de dos capas: migrar la base de su infraestructura crítica, banca en línea, componentes del core bancario y servicios de soporte, y, sobre esa base ya en la nube, modernizar lo que el banco nunca pudo tener en su datacenter local.
Entender el negocio antes de tocar un servidor
El equipo de IVCISA comenzó por sentarse con las áreas técnicas y de negocio del banco para entender, más allá del inventario de servidores, qué estaba en juego: la continuidad operativa. Los cortes recurrentes y los altos costos de mantenimiento del centro de datos local no eran un problema de infraestructura aislado, sino un riesgo para el negocio.
De ese diagnóstico salió un plan con dos velocidades: la mayor parte del portafolio podía trasladarse tal cual a la nube, sin rediseñarlo, mientras que un grupo puntual de aplicaciones de banca en línea necesitaba algo más profundo que una mudanza, necesitaba modernizarse, para dejar de arrastrar las limitaciones del entorno anterior.
Construir el entorno antes de mover una sola carga crítica
Antes de migrar, IVCISA diseñó el entorno que recibiría al banco: cuentas separadas por función, con gobernanza centralizada y aislamiento estricto entre cargas de trabajo, y una conexión segura y redundante entre el centro de datos local y la nube. Para una institución bancaria regulada, esa disciplina de control no era un extra, era el punto de partida.
Sobre esa base, el equipo definió junto al banco un esquema de comunicación entre los líderes de tecnología, infraestructura y seguridad, un plan de corte con ventanas de inactividad acotadas, y un protocolo de reversión ante cualquier imprevisto durante la migración.
Migrar primero lo simple y modernizar
IVCISA no llevó el core bancario a la nube el primer día. Empezó por un grupo acotado y de bajo riesgo, para validar que la conectividad y la seguridad del nuevo entorno funcionaban como debían, y solo después avanzó hacia las cargas más críticas del banco, trasladándolas prácticamente tal cual a su nuevo entorno.
Mover un servidor tal cual a la nube no soluciona todo. Para un grupo de aplicaciones de banca en línea, IVCISA planteó una segunda fase: en lugar de replicarlas sin cambios, las reconstruyó aprovechando servicios nativos de la nube, dejando atrás limitaciones que esas aplicaciones arrastraban desde el entorno local.
Esa modernización se extendió también a la resiliencia del banco: IVCISA incorporó recuperación ante desastres automatizada entre regiones, algo que el banco nunca tuvo en su datacenter local, y una capa de exposición web nueva, más moderna y mejor protegida frente a amenazas externas. El esquema de respaldo también se modernizó, integrando la solución existente del banco con almacenamiento en la nube como un nivel adicional de protección.
Una migración que dejó al banco mejor preparado, no solo mudado
Como parte del cierre del proyecto, IVCISA capacitó al equipo interno del banco por roles, para que pudiera operar tanto la infraestructura migrada como los componentes modernizados sin depender de IVCISA.
El resultado no se mide solo en servidores migrados, sino en una institución bancaria que hoy opera con menos riesgo, más resiliencia y aplicaciones críticas modernizadas.